La unidad Lobatos, es la unidad formada por niños de edades comprendidas entre los 8 y los 11 años.
Un grupo dispuesto a vivir jugando, donde se busca la alegría, la risa, la ilusión mediante el juego.
El nombre y la simbología de la manada , proviene del "El libro de la Selva" de Rudyard Kipling que no de los famosos dibujos animados. Este cuento puede servir como marco simbólico de fondo para la manada, sin limitar otros.
Dependiendo la cantidad de lobatos que hay y siempre que el kraal lo vea necesario, puede dividir la unidad en seisenas. Una seisena son grupos de Lobatos que se organizan en la Manada. Adopta ese nombre porque el número ideal de chavales es seis.
Habitualmente se escogen nombres de colores para identificar las seisenas aunque se pueden escoger otros elementos de identificación
Las seisenas deben estar equilibrados al máximo en cuanto a edad, sexo y antigüedad.
EL GRAN JUEGO:
Es la gran actividad de la Unidad de lobatos, en la que se da un encuentro completo de la manada con el juego, el marco simbólico y el cuento. Suele ser de una duración importante. A menudo consiste en una historia que se les presenta a los chavales, con un marco simbólico determinado, con unos personajes externos que les sorprenden, y con un problema a resolver. Aquí encontramos una diferencia entre los lobatos, pues los más pequeños creen realmente en lo que están viviendo, mientras que los más mayores tienen bastante claro que están jugando y quizá no se impliquen tanto.
Las características más importantes del Gran Juego son:
• Necesita el marco simbólico para desarrollarse. La Unidad está viviendo el cuento. Puede surgir de la imaginación de los niños, de alguna historia que se conoce, o simplemente de los responsables, que crean necesario tratar un determinado tema.
• Surge de las necesidades de los chavales, de las necesidades de la Unidad y de los objetivos que los responsables quieren conseguir.
• Tiene una duración amplia con un principio y un fin claros,
• Todas las actividades deben estar integradas en el Gran Juego y encontrar en él una justificación que las haga atractivas y deseadas. La realización de actividades paralelas al Gran Juego se ha de hacer con cuidado y tratando de evitar la pérdida de motivación y de atención a este.
• Hay que dejar espacios en el Gran Juego propios para la reflexión, es decir, momentos en los que toda la Unidad opine, valore, critique, construya, etc.
Deben propiciarse momentos tranquilos, buscar reflexiones imaginativas y tener en cuenta los objetivos propuestos.
• El final del Gran Juego hay que celebrarlo, para dar importancia y resaltar que la historia ha acabado y que han conseguido mejorar algo de su entorno.